En el móvil de Radio La Bomba, nuestro compañero Nacho Olmedo charló con Claudia Escudero, una vecina que es ejemplo de esfuerzo y dedicación. Después de casi cuatro décadas de entrar a la planta todos los días, le llegó el momento de descansar y disfrutar de los suyos.
Una vida levantándose a las 3 y media de la mañana
Claudia nos contó que durante estos 39 años de servicio, su rutina empezaba antes de que saliera el sol. Se levantaba a las 3:30 para poder estar en su puesto a las 5 de la mañana. “Hay que estar ahí adentro todos los días”, nos decía con orgullo, recordando que la fábrica fue su segundo hogar y el sostén principal para criar a su familia. 🍪💪
La salida por la puerta grande
El momento más emocionante fue su último día. Al salir de la fábrica, no solo la esperaban sus jefes y compañeros de todos los turnos para saludarla, sino también su familia. Sus hijos, sus nietos y su hermana estuvieron ahí firmes para abrazarla en la vereda. 🫂✨
“Yo siempre dije que entré por la puerta grande y me voy por la puerta grande”, confesó Claudia. Se llevó el cariño de mucha gente que bajaba de los colectivos solo para darle un beso y felicitarla por su trayectoria.
El fin de la alarma y una nueva etapa
Una de las cosas que más alegría le dio fue un gesto muy simple: desactivar la alarma del celular. Lo hizo frente a sus hijos el miércoles pasado y hoy ya disfruta de no tener que andar corriendo con el reloj. ⏰🚫
Ahora, Claudia quiere aprovechar su salud y su tiempo libre para estar con sus nietos y ser feliz. “A veces en la vida no te llevás nada, por eso lo que quiero es disfrutar”, cerró con una sonrisa que contagia alegría.