Escucha la nota Completa:
En una mañana muy emocionante en el programa Viva la Mañana, los conductores Gustavo Castro y Norma Alaniz hablaron con Sergio Selada sobre la vida del Padre “Nolo” Benítez.
Sergio contó historias que nos permiten entender por qué este sacerdote fue tan querido en Villa Mercedes y en todo el campo de San Luis. No fue solo un cura, fue un amigo que estuvo en los momentos más difíciles de la gente.
El día que Nolo salvó a una familia con hambre
Por un lado, Sergio recordó un momento muy duro de su vida. Él estaba sin trabajo y tenía cinco hijos chiquitos. Su mujer, Yolita, fue a confesarse con el Padre Nolo y le contó que no tenían nada para comer y que tenían miedo por su sexto bebé que venía en camino.
Al terminar la misa, el cura no se quedó de brazos cruzados. Subió a toda la familia a su camioneta y los llevó a su casa en Santa Rosa. Allí les dio de comer y los cuidó durante una semana entera. Nolo no solo les llenó la panza, sino que les dio fuerzas para seguir adelante cuando ya no tenían esperanzas.
Ir de “compras” al basurero para ayudar a los chicos
Por otro lado, surgió una anécdota increíble que muestra el ingenio y el corazón de este hombre. Una vez, Nolo invitó a Sergio a ir “de shopping”. Pero en lugar de ir a un local de ropa, lo llevó al basural de Merlo.
Allí buscaron zapatillas rotas y telas que los hoteles tiraban. Después, pasaron muchos días cosiendo y pegando ese calzado con pegamento e hilo. Una vez que las dejaban como nuevas, el Padre Nolo las repartía entre los chicos que andaban descalzos en los parajes más lejanos del campo.
Un cura que no conocía de horarios ni fronteras
Finalmente, los conductores y el invitado destacaron que para el Padre Nolo no importaba la hora. Podía aparecer a las dos de la mañana para tomar unos mates y rezar un rosario con una familia. También cruzaba a la provincia de La Pampa a escondidas para dar misa en pueblos donde nadie llegaba.