El intendente de la Villa de Merlo, Leonardo Rodríguez, detalló cómo la gestión municipal equilibra las cuentas públicas frente a un contexto económico complejo, al tiempo que impulsa el turismo local con la llegada de uno de los eventos más tradicionales de la provincia.
La Villa de Merlo ya palpita lo que será una nueva edición de su evento más emblemático: la Fiesta Nacional de la Dulzura, que este año celebra su 35.ª edición. El intendente a cargo del municipio, Leonardo Rodríguez, confirmó que el tradicional encuentro se llevará a cabo los días 14, 15 y 16 de agosto, con entrada libre y gratuita durante las tres jornadas.
El festival, que se desarrollará desde las 11:00 de la mañana hasta las 12:00 o 1:00 de la madrugada, contará con una destacada grilla de artistas locales, provinciales y nacionales, destacándose la presentación de la banda Los Tipitos en el cierre de una de las noches.
Rodríguez recordó que esta celebración nació como un evento familiar muy pequeño y que, con el paso de los años, se ha convertido en un pilar fundamental para la economía local. “Es un lugar donde el productor se puede encontrar directamente con el consumidor o potencial cliente”, señaló el jefe comunal, detallando que participarán emprendedores de productos dulces y también salados.
El turismo como motor frente a la crisis
La realización de este evento se enmarca en una estrategia activa del municipio para atraer visitantes en una época donde el perfil del turista ha cambiado y suele decidir sus viajes a último momento. Durante las recientes vacaciones de invierno, las expectativas iniciales eran bajas, pero la ocupación terminó superando el 50% en sectores como el de cabañas.
El intendente destacó que, si bien Merlo no es una isla y sufre los mismos problemas económicos que cualquier otra ciudad del país, la localidad resiste mejor las crisis gracias a su consolidación como el destino turístico más importante de la provincia de San Luis. Esto se traduce en una recaudación de tasas municipales (tanto de comercio como de Alumbrado, Barrido y Limpieza – ABL) que se mantiene en mejores niveles en comparación con otras localidades, a pesar de que agosto y septiembre son históricamente meses de baja recaudación.
Equilibrio financiero y obras públicas
La organización de la fiesta nacional representa un esfuerzo de planificación en un escenario financiero que el intendente describió bajo el “síndrome de la sábana corta”, donde se debe eficientizar el gasto constantemente para cumplir con todas las obligaciones.
Recientemente, el municipio completó el pago de los salarios de todos los empleados municipales. Aunque habitualmente se abonaban el último día hábil de cada mes, esta vez el pago se concretó el día martes debido a una combinación de factores: desfasajes administrativos, la llegada de la coparticipación el último día hábil (que fue buena pero no llega a cubrir la totalidad de la masa salarial) y demoras operativas en la transferencia de fondos entre entidades bancarias (Supervielle y Nación).
A pesar de las dificultades para reunir los fondos operativos y cumplir con proveedores, el municipio continúa ejecutando obras públicas en conjunto con el gobierno provincial. Entre ellas, se destacan los proyectos del programa *Construyendo con tu pueblo* y la construcción por administración municipal de 40 viviendas con recursos provinciales.
“Hacer eficiente el gasto implica generar los equilibrios suficientes para no perder estas fiestas tradicionales que son tan lindas y que ayudan mucho al productor y emprendedor local”, concluyó Rodríguez.