Los alumnos y docentes trabajan en la puesta a punto de sus vehículos eléctricos para participar del Desafío Eco YPF, que se desarrollará los días 6, 7 y 8 de noviembre en Junín. El proyecto combina formación técnica, trabajo en equipo y el objetivo de representar a la ciudad en una competencia que reunirá a escuelas de todo el país.
Los estudiantes del Colegio N.º 15 de Villa Mercedes ultiman los preparativos de sus autos eléctricos para participar del Desafío Eco YPF, una competencia nacional de escuelas técnicas que tendrá lugar los días 6, 7 y 8 de noviembre en Junín, provincia de Buenos Aires.
El equipo se encuentra en plena etapa de puesta a punto de los vehículos. Según explicó Diego Godoy, docente de la institución, los trabajos incluyen controles de chasis, tareas de pintura, reemplazo de tornillos y revisiones de los sistemas eléctricos y electrónicos para garantizar que los autos lleguen en las mejores condiciones posibles.
La preparación también involucra a los alumnos, que trabajan junto a sus profesores en la revisión de cables, conectores, módulos de control, motores, ejes y baterías. El objetivo es comprobar el funcionamiento de cada componente y mejorar el rendimiento de los vehículos antes de la competencia.
Una experiencia que va más allá de la carrera
Para los estudiantes, el desafío representa una oportunidad de aplicar los conocimientos adquiridos durante la formación técnica y aprender nuevas habilidades en un entorno práctico.
Teo Chávez, uno de los alumnos que trabaja en la mecánica del auto azul, contó que participa en tareas vinculadas con la electrónica y el sistema que conecta el módulo de control con el motor. Además, destacó que el proyecto permite profundizar conocimientos que pueden resultar útiles para continuar estudios superiores o incorporarse al mundo laboral.
En la misma línea, Lautaro Fernández, uno de los pilotos, describió la responsabilidad y la emoción de conducir un vehículo en cuya preparación trabaja toda la comunidad educativa. También señaló que busca dar lo mejor en representación de sus compañeros, docentes y de todas las personas que colaboraron con el proyecto.
Por su parte, Mateo Michelli, mecánico del auto negro, resaltó el compañerismo y la importancia del aprendizaje compartido. Los estudiantes coincidieron en que la experiencia de competir con equipos de otras provincias les permite conocer distintos niveles de desarrollo técnico y sumar herramientas para los próximos años de formación.
El esfuerzo para llegar a Junín
El traslado y la compra de los componentes necesarios son parte de los principales desafíos de la preparación. Godoy explicó que algunos repuestos deben cumplir con requisitos de homologación, lo que incrementa sus costos.
En este sentido, desde la institución destacaron el acompañamiento de la Municipalidad de Villa Mercedes y del Gobierno de San Luis, que colaboran con el transporte, además del aporte de los sponsors para afrontar otros gastos.
Con los vehículos en plena preparación, los estudiantes se acercan a una nueva experiencia que pondrá a prueba sus conocimientos, su capacidad de trabajo conjunto y todo lo aprendido durante el proyecto.
La meta es llegar a Junín con los autos en condiciones de competir y representar a Villa Mercedes en una propuesta que reúne educación técnica, innovación y pasión por la mecánica.