La tranquila comunidad de Juana Koslay se encuentra consternada por la misteriosa muerte de Valentín Sosa, un hombre de 64 años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida en su casa del barrio 274 Viviendas “Malvinas Argentinas”. Aunque la autopsia confirmó que falleció a causa de tres golpes en la cabeza, la investigación se ha topado con un enigma desconcertante: la vivienda de la víctima estaba completamente intacta, sin signos de robo ni de forcejeo.
Un hallazgo que conmocionó al barrio
Fue en la tarde del martes cuando vecinos, preocupados por no verlo, encontraron el cuerpo de Valentín Sosa en su domicilio, una zona poco transitada y cercana a un descampado. El hallazgo de las lesiones en su cabeza rápidamente descartó la posibilidad de una muerte natural, llevando a las autoridades a sospechar de un homicidio. Sin embargo, la falta de indicios de que alguien hubiese forzado la entrada o revuelto la casa ha complicado notablemente el caso. La autopsia, realizada el miércoles, determinó que el fallecimiento ocurrió entre 24 y 30 horas antes de que su cuerpo fuera descubierto.
Valentín, un vecino querido y sin enemigos aparentes
La vida de Valentín Sosa no parecía tener cabida para un desenlace tan violento. Vivía solo tras haber enviudado hacía unos meses y era conocido en la comunidad por su trabajo como ordenanza en la Escuela N° 264 Juan Martín de Pueyrredón. Su amabilidad y su trato afectuoso lo hicieron una figura muy querida por alumnos y docentes, quienes en las últimas horas le rindieron un emotivo homenaje con carteles y mensajes en las paredes de la escuela. Su círculo cercano no ha reportado conflictos o enemistades que pudieran motivar un ataque de esta índole.
La investigación en un punto crítico
La causa, caratulada como “averiguación de muerte”, está en manos del fiscal Ricardo Barbeito y de la División Homicidios de la Policía provincial. Los investigadores enfrentan el desafío de resolver un crimen sin un móvil claro. La ausencia de un robo y el hecho de que la casa no estuviese desordenada sugiere varias posibilidades, desde un ataque por motivos personales hasta la intervención de alguien que la víctima conocía y en quien confiaba. La justicia y la policía trabajan contrarreloj para reconstruir las últimas horas de Valentín Sosa y encontrar alguna pista que los conduzca al responsable de este trágico suceso que ha conmocionado a toda la provincia.