ACV: cuáles son los síntomas de alerta, cómo actuar y qué factores aumentan el riesgo

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El doctor César Llanos, jefe del Servicio de Urgencia y Emergencia del Hospital Central Ramón Carrillo, explicó cómo reconocer un accidente cerebrovascular, por qué es fundamental actuar de inmediato y cuáles son los principales factores de riesgo. Además, anunció la implementación de talleres para enseñar a la comunidad a identificar sus señales de alerta.

El accidente cerebrovascular (ACV) es una emergencia médica en la que cada minuto puede marcar la diferencia. Reconocer sus síntomas y acudir rápidamente a un centro de salud resulta fundamental para reducir el daño cerebral y las posibles secuelas.

En el marco del Día de la Lucha contra el ACV, el doctor César Llanos, jefe del Servicio de Urgencia y Emergencia del Hospital Central Ramón Carrillo, dialogó con Gustavo Castro y Norma Alaniz en Viva la Mañana y brindó recomendaciones para identificar las señales de alerta, actuar correctamente ante una emergencia y prevenir nuevos episodios.

¿Cuáles son los síntomas de un ACV?

El especialista explicó que el ACV es una patología tiempo-dependiente, por lo que la atención médica debe realizarse lo antes posible.

“Cada minuto que pasa sin tratar esta patología es tejido cerebral que se va muriendo y que no se puede recuperar”, advirtió Llanos.

Entre los principales síntomas que deben generar una alerta inmediata se encuentran:

  • Pérdida de fuerza: debilidad repentina en un brazo o una pierna.
  • Alteración en el rostro: caída de un lado de la cara o desviación de la comisura de los labios.
  • Dificultades para hablar: problemas para expresarse o pronunciar palabras.
  • Problemas para comprender: dificultad para entender lo que otras personas dicen.
  • Alteraciones de la conciencia: cambios repentinos en el estado de conciencia o en las capacidades cognitivas.

Ante cualquiera de estas señales, es fundamental solicitar asistencia médica de inmediato. En San Luis, se puede llamar al 107 o al servicio de emergencias correspondiente.

El médico remarcó que no se debe esperar a que los síntomas desaparezcan ni trasladar la atención para otro momento, ya que la rapidez de la respuesta puede influir en la evolución del paciente.

Qué no hay que hacer ante la sospecha de un ACV

Llanos advirtió que, frente a síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular, no se debe administrar medicación ni ofrecer líquidos o alimentos por cuenta propia.

Esto se debe a que el paciente puede presentar dificultades para tragar y correr el riesgo de que líquidos o medicamentos ingresen en las vías respiratorias, agravando el cuadro.

La recomendación es activar el servicio de emergencias y seguir las indicaciones de los profesionales mientras llega la asistencia.

Hipertensión, diabetes y sedentarismo: los principales factores de riesgo

El jefe del Servicio de Urgencia y Emergencia señaló que existen distintos factores que aumentan las probabilidades de sufrir un ACV. Entre los principales mencionó:

  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mal controlada.
  • Dislipidemia, es decir, alteraciones en los niveles de colesterol y otros lípidos en la sangre.
  • Sedentarismo.

El control periódico de la salud, el seguimiento de las enfermedades preexistentes y la adopción de hábitos saludables son medidas importantes para reducir el riesgo.

El profesional también advirtió sobre el aumento de casos en personas jóvenes, una tendencia que vinculó con cambios en los estilos de vida, la obesidad, el sedentarismo y las alteraciones del colesterol.

Además, explicó que el consumo de determinadas sustancias, especialmente cocaína y sus derivados, puede provocar el estrechamiento de los vasos sanguíneos y desencadenar un ACV isquémico. También puede asociarse con otros eventos cardiovasculares graves.

Cuáles son los dos tipos de ACV

El especialista explicó que existen dos grandes tipos de accidentes cerebrovasculares:

ACV isquémico: se produce cuando un vaso sanguíneo que lleva sangre al cerebro se obstruye. Como consecuencia, una parte del tejido cerebral deja de recibir el oxígeno y los nutrientes necesarios. Según lo señalado por Llanos durante la entrevista, este tipo representa aproximadamente el 70% de los casos.

ACV hemorrágico: ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo y se produce una hemorragia en el cerebro o en sus alrededores. Puede provocar un deterioro rápido del estado de salud y requiere atención médica urgente.

Ambos tipos constituyen emergencias y no es posible determinar cuál está ocurriendo únicamente a partir de los síntomas. Por eso, resulta indispensable la evaluación médica inmediata.

¿Una persona puede volver a sufrir un ACV?

Llanos explicó que quienes ya tuvieron un accidente cerebrovascular presentan un mayor riesgo de sufrir otro episodio, especialmente cuando persisten los factores que favorecieron el primero.

Por este motivo, después de un ACV es fundamental mantener los controles médicos, cumplir con el tratamiento indicado y controlar la presión arterial, la diabetes y las alteraciones del colesterol, entre otros factores.

La prevención secundaria y el seguimiento profesional son fundamentales para disminuir el riesgo de recurrencia.

El Hospital Ramón Carrillo implementará talleres para reconocer los síntomas

Durante la entrevista, el médico anunció que el Hospital Central Ramón Carrillo prevé poner en marcha un taller denominado “Fast Hero”, orientado a enseñar a la comunidad a identificar rápidamente las señales de un ACV y activar la asistencia médica.

Según explicó, la iniciativa comenzará con adultos mayores y también se extenderá a estudiantes de los últimos años de distintas universidades.

El objetivo es que quienes participen puedan reconocer los síntomas y actuar con rapidez ante una emergencia, contribuyendo a que más personas reciban atención a tiempo.

La información puede salvar vidas

El mensaje central del especialista es claro: reconocer los síntomas, no automedicar al paciente y solicitar asistencia urgente puede marcar una diferencia fundamental.

La hipertensión, la diabetes, las alteraciones del colesterol y el sedentarismo requieren atención y seguimiento, mientras que la aparición repentina de debilidad, asimetría facial o dificultades para hablar debe considerarse una emergencia.

Ante la sospecha de un ACV, no esperes: llamá al servicio de emergencias y buscá atención médica inmediata.