Por tercer año consecutivo, estudiantes de la Escuela Juan Pascual Pringles llevaron adelante un proyecto solidario para compartir una jornada recreativa con adultos mayores, con el objetivo de unir generaciones y generar un espacio de encuentro, diálogo y acompañamiento.
La iniciativa es impulsada por la profesora Mónica Coitiño y cuenta con la participación de aproximadamente 30 alumnos de quinto y sexto año, quienes prepararon distintas actividades para brindarles a los abuelos una tarde diferente.
Durante la jornada, los estudiantes organizaron un bingo con premios, prepararon bailes y juegos, y decoraron el espacio con globos y guirnaldas. Además, elaboraron empanadas para compartir con los presentes.
La propuesta busca fortalecer el vínculo entre jóvenes y adultos mayores, promoviendo valores como la solidaridad, el respeto y la empatía. En ese sentido, la docente destacó que, a través de estas experiencias, los adolescentes también participan en otras actividades comunitarias, como los festejos por el Día del Niño que organizaron en la escuela.
Para concretar la jornada, los estudiantes realizaron una venta de empanadas y recibieron la colaboración de comerciantes y vecinos que aportaron distintos elementos para hacer posible el encuentro.
“Todo es hecho con mucho amor”, expresó la profesora, quien agradeció el acompañamiento de la comunidad y destacó la predisposición de quienes colaboran para que estas iniciativas puedan continuar.
Bautista Ledesma, alumno de quinto año, contó que la propuesta les permitió preparar una tarde con distintas actividades para compartir con los adultos mayores. Además, señaló que, para él y sus compañeros, era la primera vez que participaban de esta experiencia.
“Es lindo conectar con gente mayor a la nuestra, poder conectar distintas generaciones”, expresó el estudiante, quien destacó las emociones que le generó formar parte de la iniciativa.
El proyecto busca demostrar que el encuentro entre generaciones puede convertirse en una experiencia enriquecedora para todos, donde compartir una charla, jugar o bailar también es una forma de acompañar y brindar cariño.