La Secretaría de Energía actualizó la normativa técnica para permitir que las petroleras aumenten de forma voluntaria el porcentaje de bioetanol en las naftas. La medida busca amortiguar las subas en los surtidores, que ya acumulan un incremento del 15% en lo que va de marzo debido a la inestabilidad del precio internacional del petróleo
Flexibilidad para las refinadoras
A través de la Resolución 79/2026, el organismo elevó el límite máximo de oxígeno permitido en el combustible hasta el 5,6%. Este ajuste técnico habilita a las empresas a incorporar hasta un 15% de bioetanol en la mezcla final, siempre que mantengan los estándares de calidad vigentes. Al sumar un componente de origen vegetal (producido a partir de caña de azúcar o maíz), las compañías pueden reducir la proporción de fósil derivado del petróleo, cuyo costo se disparó recientemente por los conflictos en Medio Oriente
El impacto en el surtidor
El Gobierno nacional aclaró que no modifica el corte obligatorio ni impone nuevas exigencias, sino que otorga herramientas para que la industria gestione mejor sus costos. En el último año, los precios de los combustibles aumentaron un 63,6%, superando ampliamente la inflación general. Con esta mayor flexibilidad operativa, las refinadoras tienen la posibilidad de frenar la escalada de precios que afecta directamente a la logística, el transporte y la movilidad de las familias
Puntos principales de la resolución:
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Mezcla voluntaria: Las empresas pueden decidir la composición de sus naftas incorporando más bioetanol (hasta un 15%)
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Calidad garantizada: La adecuación técnica asegura que el mayor contenido de oxígeno no afecte el rendimiento de los motores
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Sin cambios en el gasoil: La normativa para el biodiesel se mantiene igual, ya que sus especificaciones actuales ya contemplan mezclas de hasta el 20%
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Contexto global: La medida responde a la volatilidad del barril de crudo y busca dar previsibilidad al mercado interno