Mariana, sobreviviente de violencia de género, relató el calvario que atravesó durante años y cómo logró romper el silencio hasta conseguir que la Justicia condenara a su expareja, Lázaro Miranda, a seis años y seis meses de prisión efectiva. Lo hizo en diálogo con el programa Viva la Mañana, conducido por Gustavo Castro y Norma Alaniz, donde reconstruyó una historia marcada por amenazas, agresiones físicas, violencia psicológica, económica y un abuso sexual ocurrido en 2023.
Según contó, la violencia comenzó a intensificarse cuando decidió poner fin a una relación de casi dos décadas. “Yo pido la exclusión del hogar y se convierte en mi peor pesadilla, porque amenazas de muerte, persecución, golpes y un montón de violencia”, recordó. A pesar de haber intentado alejarse en varias oportunidades, explicó que el agresor continuó manipulándola a través de sus hijos y que ella llegó a creer, como ocurre en muchos casos, que las cosas podían cambiar. “Le daba siempre oportunidades, pero no, nunca cambian. Lo que comprobé es que nunca cambian”, afirmó.
El episodio más grave ocurrió cuando permitió que Miranda ocupara una habitación independiente de su vivienda con la promesa de que se marcharía en poco tiempo. Sin embargo, aprovechó que uno de sus hijos no estaba para ingresar a la casa, amenazarla y mantenerla cautiva durante dos días. Mariana recordó que vivía bajo constantes amenazas de muerte y que incluso tenía miedo de utilizar el botón antipánico por las represalias que él le advertía que tomaría.
Tras lograr escapar y realizar la denuncia, comenzó un largo proceso judicial que incluyó pericias, testimonios y la postergación del juicio. Finalmente, este miércoles se conoció la sentencia. “Siento que voy a estar tranquila y poder dormir”, expresó al describir el alivio que le produjo la condena. No obstante, reconoció que las secuelas siguen presentes y que todavía convive con hábitos derivados del miedo vivido durante tanto tiempo.
Antes de finalizar la entrevista, Mariana dejó un mensaje para otras mujeres que atraviesan situaciones similares. “Aunque la Justicia es lenta, llega. Que se animen a denunciar”, sostuvo. También destacó el acompañamiento que recibió de profesionales, familiares, amigos y compañeros de trabajo, contención que consideró fundamental para poder salir adelante junto a sus hijos.
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