El servicio de Audiología de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) atraviesa una complicada situación por la falta de presupuesto para reparar y calibrar uno de sus equipos esenciales, que permanece en Buenos Aires a la espera de que la institución pueda afrontar los costos. La situación afecta tanto la atención gratuita a pacientes como las prácticas profesionales de los estudiantes de la Licenciatura en Fonoaudiología.
Alejandra De Vicente, directora del Departamento de Fonoaudiología de la UNSL, explicó que el servicio funciona desde 1975 y se convirtió en un espacio de referencia para la comunidad sanluiseña. Además de atender pacientes, allí los estudiantes realizan sus prácticas preprofesionales y profesionales supervisadas.
Según detalló, durante el año pasado se realizaron 214 consultas y aproximadamente 560 estudios auditivos. El servicio ofrece distintas evaluaciones, entre ellas audiometrías, logoaudiometrías e impedanciometrías, y también recibe derivaciones de profesionales y de instituciones de salud.
El problema se originó cuando uno de los equipos necesitó mantenimiento y debió ser trasladado a Buenos Aires para su reparación y calibración. Sin embargo, su recuperación quedó pendiente por cuestiones económicas. El presupuesto solicitado ronda los dos millones de pesos, una cifra que representa una parte importante de los recursos disponibles para el funcionamiento anual del departamento.
“El presupuesto con el que cuenta el departamento para funcionar durante todo el año es un poquito más de tres millones y medio”, explicó De Vicente. Además, señaló que la Facultad de Ciencias de la Salud recibió este año un 35% menos de presupuesto destinado a este tipo de gastos, lo que también limita sus posibilidades de colaboración.
La directora indicó que anteriormente lograron reparar y calibrar otros dos equipos con aportes del departamento y de la facultad, pero que afrontar un nuevo gasto de esta magnitud resulta prácticamente imposible.
La falta del aparato también repercute en la atención sanitaria. El equipo permite realizar estudios de impedanciometría, timpanometría y reflejo acústico facial. Incluso, el servicio recibía pacientes derivados del Hospital Carrillo, que también tenía su equipamiento en proceso de calibración.
A esta situación se suma el impacto académico. De Vicente señaló que los estudiantes de Fonoaudiología tuvieron dificultades para completar las horas correspondientes a las Prácticas Profesionales Supervisadas y debieron reorganizar actividades y cumplir horas adicionales en otras asignaturas.
Finalmente, la directora manifestó que elevaron una nota al rector de la universidad para informar sobre el problema, aunque hasta el momento no recibieron una respuesta.
Mientras tanto, el equipo continúa en Buenos Aires a la espera de una solución que permita recuperar su funcionamiento y restablecer un servicio gratuito que atiende a pacientes de la capital y del interior provincial.