Un artesano cordobés fue elegido para confeccionar una pieza muy especial que llegará a manos del papa León XIV durante su visita a la provincia de Córdoba. Se trata de Erick Rojas, un joven de 28 años perteneciente a la comunidad indígena La Unión, ubicada en el paraje Santa Teresita, en el departamento Pocho.
El poncho fue realizado íntegramente de manera artesanal y demandó aproximadamente ocho meses de trabajo. Erick estuvo a cargo de todo el proceso de elaboración: desde la obtención de la materia prima hasta el hilado, el teñido y el tejido final de la prenda.
La pieza tiene un profundo significado cultural y representa los paisajes de su tierra. A través de sus guardas, el diseño incorpora referencias a los ríos y las sierras cordobesas, convirtiendo al poncho en una expresión de identidad, tradición y pertenencia.
Uno de los aspectos más destacados del trabajo es que el artesano utilizó fibras provenientes de ovejas y llamas, recuperando técnicas ancestrales que forman parte de los conocimientos transmitidos entre generaciones.
Un regalo que representa las raíces cordobesas
La confección de esta prenda trasciende el valor material. El poncho busca visibilizar el trabajo de los artesanos del interior provincial, poner en valor los saberes de las comunidades originarias y acercar una parte de la cultura cordobesa al Vaticano.
La pieza será entregada al Pontífice por el gobernador Martín Llaryora en el marco de su visita a Córdoba, prevista para el 10 de noviembre.
De esta manera, el trabajo de Erick Rojas se convierte en un símbolo de identidad cultural: una prenda elaborada con técnicas tradicionales que llevará consigo la historia, los paisajes y las raíces de una comunidad cordobesa.