Carina Sánchez, vecina de la localidad de Juana Koslay, continúa en una intensa lucha por la salud de su hijo Agustín, quien padece un diagnóstico muy complejo. A pesar de haber logrado importantes avances en el ámbito judicial, la familia se encuentra paralizada a la espera de que el Ministerio de Salud de la provincia autorice la derivación del joven a un instituto neuropsiquiátrico fuera de San Luis.
El laberinto judicial y la falta de respuesta ministerial
Tras una primera entrevista con el móvil de Radio La Bomba que generó gran repercusión, el expediente judicial de Agustín experimentó un fuerte avance. Sánchez destacó el accionar de la jueza Viviana Oste, de la Fiscalía N° 2, y el acompañamiento constante de su abogada, la doctora Silvia Viñales.
Sin embargo, el trámite se encuentra actualmente frenado. La jueza liberó el expediente y envió una solicitud con carácter de “urgente” al Ministerio de Salud el pasado 10 de septiembre. Según explicó la abogada de la familia, este tipo de requerimientos urgentes debería recibir una respuesta en un plazo de 24 a 48 horas; no obstante, ya han transcurrido semanas sin obtener ninguna novedad. La firma del Ministerio es el único requisito pendiente para que Agustín pueda ser trasladado a un centro especializado en Mendoza, Río Cuarto, Córdoba o Buenos Aires.
Un sistema de salud mental en crisis y un reciente episodio de violencia
La urgencia del traslado quedó en evidencia tras un reciente episodio de crisis que sufrió Agustín. Carina relató que tuvo que resguardarse en el baño de su vivienda para evitar que la situación pasara a mayores, mientras su abogada avisaba a las fuerzas de seguridad.
Sánchez agradeció el apoyo del comisario y del personal de la Comisaría Quinta, quienes acudieron al lugar y brindaron contención. Sin embargo, la internación posterior en el hospital de salud mental local se convirtió en una odisea. Según denunció la madre, el hospital se resistía a ingresarlo porque el joven llegó calmado al nosocomio, bajo la premisa de que solo se internan a pacientes que se encuentran alterados. A esto se sumó una demora de horas para conseguir una ambulancia del SEMPRO, a pesar de que al llegar al hospital de salud mental constataron que había una unidad médica estacionada sin uso.
El temor al alta médica y el reclamo de las familias
Actualmente, Agustín permanece internado, pero las autoridades del hospital de salud mental ya han manifestado su intención de darle el alta médica debido a su estado de tranquilidad actual. Tanto Sánchez como su abogada se oponen firmemente a esta medida, exigiendo que se mantenga la internación hasta que el Ministerio de Salud defina la derivación correspondiente.
Ante las críticas recibidas, Karina Sánchez aclaró de forma tajante: “Yo no quiero abandonar a mi hijo, no dejarlo en un instituto y abandonarlo. Yo quiero que él tenga un tratamiento adecuado para que tenga una vida dentro de todo normal”. Asimismo, señaló que su caso no es aislado, ya que tras la difusión de su historia, numerosos padres con hijos que padecen problemáticas similares, como esquizofrenia, se contactaron con ella para manifestar que se encuentran en la misma situación de desamparo y con la justicia y el sistema de salud mental trabados.
Escuchá la nota completa a Carina Sánchez, móvil Ivan López – Radio La Bomba