El senador brasileño Flávio Bolsonaro llegó este miércoles a Miami, Estados Unidos, luego de cruzar la frontera hacia la Argentina y abordar un avión privado en Puerto Iguazú. El recorrido incluyó una escala en Ecuador y se produjo en medio de una controversia judicial que mantiene al dirigente en el centro de la atención política.
Flávio, hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, viajó acompañado por su esposa y sus dos hijas. Según confirmó la Dirección Nacional de Migraciones argentina, el grupo ingresó al país el martes 27 de octubre, a las 22:50, por el puente internacional Tancredo Neves, que conecta Brasil con Puerto Iguazú, en Misiones.
Poco después, la familia abordó un avión privado operado por la empresa Baires Fly, que partió desde el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador. Allí, la aeronave realizó una parada técnica para cargar combustible y posteriormente continuó su trayecto hacia Miami, donde aterrizó durante la mañana del miércoles.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue el recorrido elegido, que evitó el espacio aéreo brasileño durante el traslado hacia Estados Unidos.
La salida de Bolsonaro de Brasil se produjo en medio de una investigación por presunto lavado de dinero. En ese contexto, la Justicia brasileña había dispuesto restricciones a sus viajes y ordenado la entrega de sus pasaportes. Posteriormente, la Policía Federal canceló sus documentos de viaje tras el incumplimiento del plazo establecido para entregarlos.
El senador había manifestado públicamente que entregaría sus pasaportes y que permanecería en Brasil para afrontar la situación judicial. Sin embargo, su posterior ingreso a la Argentina y su llegada a Estados Unidos generaron nuevos interrogantes sobre las circunstancias del traslado.
Por su parte, Migraciones de la Argentina informó que Flávio Bolsonaro y sus familiares ingresaron al territorio nacional con documentación válida y que el procedimiento se realizó sin incidentes ni impedimentos legales para el ingreso al país.
La llegada a Miami marca un nuevo capítulo en la situación del dirigente brasileño, cuyo viaje internacional quedó bajo la lupa por la combinación de su situación judicial, el recorrido utilizado y las repercusiones políticas que generó su salida de Brasil.