Un cuerpo fue encontrado este martes en la zona oeste de la ciudad de San Luis, en las inmediaciones de la Autopista Pescadores. La Policía trabajaba en el lugar desde pasadas las 15:00 horas, luego de que un llamado al 911 alertara sobre la presencia de restos humanos que estarían casi totalmente cubiertos por maleza y tierra. En una actualización difundida a las 19:25, la fuerza confirmó el hallazgo e informó que las tareas continuaban en el sector. La investigación quedó a cargo de María Bringas, fiscal de Instrucción Penal de la Fiscalía de Género, Diversidad, Infancias y Adultos Mayores 1 de la Primera Circunscripción Judicial.
El testimonio de los vecinos: una convivencia marcada por la violencia
A raíz del hallazgo, testimonios de vecinos del Barrio La República han comenzado a reconstruir la historia de la pareja que habitaba el lugar. Según relataron, ambos habían llegado desde la provincia de Mendoza con la intención de buscar una nueva vida, construyendo un rancho en la zona donde subsistían de a poco. Aunque en el barrio circulaban rumores de que el hombre tenía antecedentes por abuso, en el trato cotidiano no habían tenido problemas directos con él, quien solía acercarse a pedir agua, luz o cargar su teléfono.
Sin embargo, la relación de la pareja estaba marcada por la violencia. Los vecinos aseguraron que se escuchaban peleas constantes, gritos y agresiones físicas. A pesar de la gravedad de la situación, en un principio pensaron que se trataba de discusiones comunes de pareja.
La desaparición y la coartada del sospechoso
De un día para otro, la mujer dejó de ser vista en el barrio. Al ser consultado, el hombre (un joven de unos 30 años) aseguró a los vecinos que, tras una discusión, la había enviado de regreso a Mendoza en un viaje de Uber. Dado que la mujer, que era notablemente mayor que él, ya había manifestado previamente sus deseos de irse, los vecinos creyeron la versión.
No obstante, los movimientos del sospechoso levantaron sospechas posteriores. El mismo día de la supuesta partida, el hombre le pidió prestada una pala a un vecino. Tiempo después, llevó a vivir al rancho a una nueva novia y, según se sospecha, colocó la cama precisamente sobre el sector donde había enterrado a la víctima para evitar que los vecinos descubrieran el pozo al ingresar a la vivienda.
El macabro hallazgo
El descubrimiento de los restos se desencadenó recientemente debido al fuerte olor a podrido en las inmediaciones de un rancho azul vecino. Al acercarse al lugar atraídos por la presencia de insectos, los residentes divisaron la escena: un perro de la zona había desenterrado parte del cuerpo y le había comido algunos pedazos de los dedos. Tras la confirmación de las autoridades, se constató que el cuerpo pertenece a la mujer que convivía con el sospechoso.
Expulsión del sospechoso y quema del rancho
El presunto autor del hecho, quien se estima que tiene algo más de 30 años, abandonó el sector hace aproximadamente un mes y medio, aunque vecinos reportaron haberlo visto merodeando la zona recientemente.
Su salida del barrio no estuvo vinculada inicialmente con el crimen, sino con un hecho de robo: el hombre ingresó a la vivienda de un vecino y sustrajo las computadoras del gobierno de sus hijos. Ante esta situación, los habitantes de la zona decidieron correrlo del lugar y, una vez que se retiró, le prendieron fuego a su rancho, impidiendo que regresara. La fiscalía de Género trabaja ahora en el esclarecimiento del caso y en las pericias correspondientes sobre los restos hallados.