A pesar de la caída general del turismo a nivel nacional, La Carolina atraviesa una temporada invernal con un movimiento sostenido de visitantes. Según explicó Roxana Zavala Lucero, secretaria de Turismo de la localidad, en el programa El Show de la Tarde de Radio La Bomba, el pueblo recibe actualmente un promedio de entre 100 y 140 vehículos por día, una cifra que permite mantener un movimiento económico favorable para los prestadores locales.
La funcionaria señaló que las primeras semanas de las vacaciones de invierno tuvieron una importante afluencia de turistas, especialmente durante el fin de semana largo del 9 de julio. Si bien las bajas temperaturas de algunos días impactaron en la llegada de visitantes, el movimiento se mantuvo estable.
Durante esta época del año, la mayoría de los turistas elige visitar La Carolina durante el día y alojarse en otras localidades cercanas, como la ciudad de San Luis, Potrero de los Funes, Merlo, San Francisco del Monte de Oro o El Trapiche. Actualmente, la localidad cuenta con unas 300 plazas de alojamiento, aunque la demanda no alcanza a ocuparlas en su totalidad.
Zavala Lucero también destacó que el perfil del turista cambió en los últimos años. “No es como antes que se manejaba con reserva o que se quedaba una semana entera en un solo lugar”, explicó. Actualmente, muchos visitantes recorren distintos destinos y deciden sobre la marcha dónde alojarse y cuánto tiempo permanecer en cada lugar.
Durante las vacaciones de invierno, las principales propuestas turísticas funcionan todos los días. Entre ellas se encuentran las excursiones a las minas, el Museo de la Poesía, la capilla y la Gruta de Inti Huasi, además de una amplia oferta gastronómica. Los fines de semana, la cantidad de servicios disponibles suele incrementarse, mientras que durante la temporada invernal los restaurantes amplían sus horarios de atención.
La gastronomía también ocupa un lugar destacado en la experiencia de los visitantes. Además de las opciones tradicionales, los establecimientos ofrecen platos regionales como cordero, guisos y locro, junto con diferentes variedades de empanadas, pan casero, pastelitos y dulces.
La secretaria de Turismo remarcó, además, que la distinción de La Carolina como uno de los pueblos más destacados del mundo significó un importante impulso para la visibilidad del destino. La nominación en 2023 y su posterior reconocimiento como representante argentina generaron una mayor presencia de la localidad en el mapa turístico nacional.
Este crecimiento también implicó nuevos desafíos para la comunidad. Según Zavala Lucero, fue necesario reforzar los controles y las reglamentaciones para preservar la identidad histórica y cultural del pueblo. “Una cosa es un pueblito que lo visita y otra cosa es estar visible permanentemente”, sostuvo, al remarcar la importancia de cuidar el patrimonio que caracteriza a La Carolina.
En este contexto, una de las propuestas que mayor repercusión generó durante la temporada es el sorteo diario de pequeñas cantidades de oro. La iniciativa busca recuperar la identidad minera de la localidad y, al mismo tiempo, incentivar a los visitantes a permanecer durante todo el día en el pueblo.
La Municipalidad adquiere el oro extraído por los buscadores locales y lo distribuye en pequeños frascos de medio gramo. Cada día, a las 18, se sortea uno de ellos entre quienes cuentan con el ticket de estacionamiento del Pueblo Peatonal. La propuesta también permite a los turistas conocer el proceso de extracción del oro nativo y la historia minera que forma parte de la identidad de La Carolina.
El sorteo ya despertó el interés de visitantes de distintos puntos del país y generó una importante repercusión en medios nacionales, contribuyendo a una mayor promoción turística de la localidad.
De cara al futuro, Zavala Lucero planteó una mirada centrada en la preservación y en el desarrollo de la comunidad local. En lugar de priorizar únicamente la llegada de grandes inversiones, consideró fundamental capacitar a los habitantes de La Carolina y brindarles herramientas para que puedan desarrollar sus propios emprendimientos.
La propuesta incluye que los vecinos puedan crear restaurantes, ofrecer actividades turísticas, organizar excursiones y caminatas o utilizar parte de sus viviendas para brindar alojamiento.
“Tenemos que aprovechar esta segunda fiebre del oro, que sería el turismo, y aprovecharla para nosotros”, sostuvo la funcionaria, quien defendió la necesidad de que las oportunidades de crecimiento queden en manos de los habitantes de la localidad.
Con una identidad marcada por su pasado minero y una creciente proyección turística, La Carolina busca consolidarse como uno de los principales destinos de la provincia, apostando a un crecimiento que permita preservar su esencia y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades para quienes viven en el pueblo.
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