Un joven de 25 años que asegura haber perdido la memoria pasó varias semanas viviendo en el aeropuerto de Nápoles, en Italia. Su historia generó preocupación y desconcierto, ya que no tenía documentos, dinero ni podía explicar con claridad cómo había llegado hasta allí.
El hombre se presentaba como Daniel y decía ser de nacionalidad sueca. Según su relato, había sido víctima de un violento robo en Roma, donde perdió sus pertenencias y documentación. Sin embargo, tenía dificultades para reconstruir lo ocurrido y recordar detalles de su pasado.
Durante su estadía en el aeropuerto de Capodichino, recibió ayuda de trabajadores y pasajeros, que le acercaban comida, ropa y artículos de primera necesidad. También intervino Pierluigi Petrone, cónsul honorario de Suecia en Nápoles, quien se ocupó de asistirlo y de iniciar gestiones para conocer su verdadera identidad.
La historia tuvo un avance en las últimas horas: las autoridades de Nápoles lograron identificarlo como ciudadano sueco y consiguieron establecer contacto con sus familiares. Después de un período en el que rechazaba la asistencia, Daniel aceptó trasladarse a un centro de acogida municipal, donde recibe alojamiento y acompañamiento.
Ahora, el municipio y la Embajada de Suecia trabajan para organizar su regreso y facilitar el reencuentro con sus seres queridos. La historia, que recuerda a la película La Terminal, tuvo así un giro esperanzador después de semanas de incertidumbre.