Una vecina de la ciudad de San Luis hizo pública la experiencia laboral que atravesó su hijo de 20 años mientras realizaba una “changa” en una panadería ubicada en las inmediaciones de las avenidas Lafinur y Juan Gilberto Funes. Según relató, el joven habría trabajado jornadas de hasta 19 horas y, en una de las ocasiones, no habría recibido el pago acordado inicialmente.
Adriana Luján, vecina del barrio Merced, contó en diálogo con Radio La Bomba que su hijo fue convocado para trabajar en Castro Hermanos, luego de que una vecina que se desempeñaba como encargada le comentara que necesitaban jóvenes para cubrir tareas.
Según su relato, el acuerdo inicial establecía una jornada de 7 a 15 horas por $30.000. Sin embargo, durante uno de los días de trabajo, el joven permaneció en el establecimiento durante muchas más horas de las previstas.
“Eran las seis y media de la tarde y no venía. Me dijo: ‘Mamá, no me dejan venir porque hasta que no terminemos’”, relató Luján. De acuerdo con su testimonio, el joven finalmente habría permanecido trabajando hasta aproximadamente las 2 de la madrugada.
La mujer sostuvo además que, durante esa jornada, no se le habría entregado al joven la indumentaria y los elementos de protección que, según indicó, deberían utilizarse para realizar las tareas. “No le dieron un guardapolvo, un delantal, nada. Solamente un gorrito”, afirmó.
Otros trabajadores habrían atravesado situaciones similares
Luján también aseguró que su hijo no habría sido el único joven que atravesó una situación de este tipo. Como ejemplo, mencionó el caso de un amigo de su hijo que, según su relato, habría trabajado desde las 7 de la mañana hasta las 20:30 o 21 horas y recibido $20.000 en lugar de los $30.000 acordados, siempre de acuerdo con lo manifestado por la entrevistada.
La mujer señaló que decidió hacer pública la situación luego de encontrar publicaciones anteriores en redes sociales en las que otros trabajadores también habrían cuestionado las condiciones laborales en el mismo establecimiento.
“Yo hablo por mi hijo, pero también hablo por los chicos. Los chicos no se merecen que los exploten”, expresó.
Finalmente recibió un pago
Luján contó que, tras comunicarse con personas vinculadas al establecimiento y reclamar por la situación, su hijo recibió $40.000 al día siguiente.
La mujer manifestó su preocupación por la situación de jóvenes que buscan realizar trabajos ocasionales para aportar a sus hogares y pidió que se respeten sus derechos laborales.
“Yo le digo a los padres que se preocupen por los hijos también, que les hablen y que averigüen dónde están trabajando”, sostuvo.
Finalmente, reclamó que se investiguen este tipo de situaciones y que no vuelvan a repetirse. Las declaraciones corresponden al testimonio de la vecina y no implican por sí mismas una constatación independiente de los hechos denunciados.
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