La Policía recuperó la estructura de bronce perteneciente a la imagen religiosa “Cruz de la Unidad”, que había sido sustraída del predio de la Capilla Nuestra Señora de Schoenstatt, ubicada en la intersección de Calle Angosta y Pizarro, en Villa Mercedes.
El hecho ocurrió durante la tarde del jueves 17 de septiembre, cuando la responsable de la capilla llegó al lugar y advirtió que las 15 estaciones del Vía Crucis habían sido vandalizadas y que además faltaba la imagen religiosa que formaba parte de la Cruz de la Unidad.
Según la denuncia realizada en la Comisaría Seccional 9ª, también se constataron daños en las rejas que protegían la estructura.
La pieza sustraída es de bronce color dorado y mide aproximadamente dos metros de alto. Se encontraba instalada sobre una estructura de cemento en forma de cruz, de unos tres metros de altura, y dentro de un espacio protegido por rejas metálicas y una puerta asegurada con candado.
La investigación permitió recuperar la pieza
A partir de distintas tareas investigativas, efectivos del Departamento de Investigaciones Villa Mercedes, dependiente de la Dirección General de Investigaciones (DG-13), llegaron hasta un domicilio ubicado sobre calle Carlos Pellegrini, donde funciona un lugar dedicado a la compra y venta de cobre y otros materiales.
En el lugar, los investigadores entrevistaron a un hombre, quien manifestó que dos individuos le habían ofrecido una estructura de bronce.
De acuerdo con su relato, al consultarles sobre el origen del elemento se produjo una discusión entre ambos hombres, quienes finalmente dejaron la estructura en el lugar y escaparon.
Ante esta situación, el ciudadano decidió entregar voluntariamente la pieza a los investigadores.
La estructura fue recuperada y quedó a disposición de la investigación. Mientras tanto, continúan las diligencias para determinar quiénes fueron los responsables del robo y establecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho.
El episodio había generado preocupación entre los integrantes de la comunidad de Schoenstatt, especialmente porque, además del robo, las 15 estaciones del Vía Crucis fueron intervenidas con pintura y escrituras realizadas con fibrón verde.