Alejandra “Locomotora” Oliveras, exboxeadora y referente del deporte argentino, murió este lunes tras sufrir una embolia pulmonar masiva en el Hospital Cullen de la ciudad de Santa Fe, donde se encontraba internada desde hacía dos semanas. Las autoridades médicas brindaron una conferencia de prensa para explicar los motivos del fallecimiento y detallaron que el equipo de salud hizo “todo lo posible” para evitar ese desenlace.
La campeona del mundo había ingresado al hospital tras sufrir un ACV isquémico y una trombosis en la carótida derecha. Si bien presentaba una evolución clínica “estable”, una complicación repentina terminó con su vida a las 16, según lo confirmado por los propios médicos.
El director del Hospital Cullen, Bruno Moroni, explicó ante la prensa que la paciente falleció por un evento grave y súbito.
“Lamentablemente, hoy a la tarde la paciente sufrió un shock con una hipoxemia severa consecuencia de una embolia pulmonar masiva que desencadenó en un paro cardiorrespiratorio refractario, por más que se realizaron las medidas de emergencia”, indicó Moroni.
Además, el profesional agregó que se trataba de una posibilidad contemplada. “Son pacientes críticos y, en ese contexto, siempre puede surgir este tipo de complicaciones. Las embolias pulmonares estaban dentro de los riesgos”, remarcó.
El equipo de salud expresó su pesar y transmitió las condolencias a la familia de la boxeadora. “Lamentamos esta pérdida. Nuestras condolencias a toda la familia de Alejandra”, cerró el director del hospital.
Por su parte, el director de Terapia Intensiva del Hospital Cullen, Néstor Carrizo, brindó detalles clínicos sobre la evolución de Oliveras. “Ella venía teniendo una evolución clínica estable, pero siempre pueden presentarse complicaciones. Con la familia fuimos claros sobre las posibilidades”, afirmó.
Carrizo precisó que la boxeadora sufrió un “evento súbito, de shock de hipoxemia refractaria”, y que pese a los esfuerzos médicos, falleció por un paro cardiorrespiratorio irreversible.
Durante la evaluación médica, los profesionales detectaron una trombosis venosa en las extremidades inferiores, y signos ecocardiográficos que “eran sugestivos de una embolia pulmonar”.
El doctor también explicó que el cuadro tenía antecedentes críticos: “Ella ingresó inicialmente con un ACV isquémico y una obstrucción de la carótida derecha. En apenas 14 días sufrió otro evento trombótico masivo. Es probable que haya tenido un estado pro trombótico que favoreciera tanto trombosis arteriales como venosas”, detalló Carrizo.
A pesar de la gravedad, la paciente mantuvo signos de conciencia hasta momentos previos a su fallecimiento. “Su conciencia era variable, con momentos de apertura ocular. Neurológicamente, tenía fluctuaciones”, agregó.
El profesional también aclaró que la cirugía mamaria a la que la deportista se sometió previo a su cuadro no tuvo relación con el ACV, sino que se debió exclusivamente a la trombosis detectada en la carótida.